El fin definitivo de los Bee Gees, a pesar de Robin Gibb

La muerte de Maurice marcó un punto de inflexión en el legendario grupo que llevó la música disco a otro nivel. Pero no sería el único

El fin definitivo de los Bee Gees, a pesar de Robin Gibb

Los Bee Gees, en un retrato de estudio en 1979 en Los Angeles, California. / Ed Caraeff/Getty Images

Pocos días después del inesperado fallecimiento de Maurice Gibb, el 12 de Enero de 2003, sus hermanos Robin y Barry anunciaron que los Bee Gees dejaban de existir definitivamente. Por respeto a su memoria, porque utilizar el nombre de la banda sin él, no era lo correcto. “Cualquier cosa que hagamos, la haremos juntos, pero será como hermanos y no utilizando el nombre de Bee Gees. Ese nombre está reservado en la historia para los tres”, decía entonces Robin. Se ponía así fin a 45 años de actividad de una formación mítica.

Efectivamente, Barry y Robin (gemelo de Maurice) nunca volvieron a grabar como Bee Gees, pero fue en contra de los deseos de Robin. Sorprendentemente, seis meses después de la muerte de Maurice, la agencia EFE se hacía eco de sus declaraciones: "Los Bee Gees seguirán, fueron un dúo una vez y volverán a serlo. Me reuniré en Miami con Barry (el hermano mayor) y decidiremos qué es lo que haremos. El caso es que ya hemos escrito cosas juntos y no descarto nuevo disco para el próximo año, incluso gira". Y añadía, "Obviamente cuando Maurice murió dijimos muchas cosas en caliente que luego hemos tenido que analizar, como que los Bee Gees desaparecían”.

A la espera de que su sueño se materializara, Robin se sumergió en el trabajo como ‘terapia’ para superar la pérdida de Maurice. En Junio de 2003, publicó su disco en solitario Magnet, y visitó el estudio de M80 Radio para presentarlo. Manifestaba entonces su orgullo por haber sido parte de los Bee Gees: Estoy muy orgulloso de los Bee Gees, de ser parte de los Bee Gees. Incluso en mi trabajo en solitario me sigue gustando reflejar que soy un Bee Gees, me gusta esa identidad. Obviamente, es algo que ayudé a crear en mi vida. Lo adoro.”

Robin, ansioso por el regreso de Bee Gees… hasta el final

Durante los siguientes ocho años, Robin mantuvo la esperanza de revivir a los Bee Gees. Ocasionalmente hacía declaraciones en este sentido. En 2008, en una entrevista con la BBC, volvía a la carga asegurando que no tenía ningún problema en volver, siempre y cuando Barry “se sienta cómodo con la idea… es algo que tendrá que ser decidido en algún momento cuando él acepte”. Pero Barry no se sentía cómodo. Y esto originó otra discusión, una más.

The Bee Gees, creadores de himnos como ‘Stayin’ Alive’, fotografiados en 1972. / Photo by Ed Caraeff/Getty Images

Barry Gibb, en una entrevista con The Irish Times en Diciembre de 2020, declaraba que Robin estaba ansioso por continuar, pero que él ponía reparos: “No podíamos seguir diciendo que éramos los Bee Gees sin Mo. Él estaba muy nervioso, quería que mantuviéramos a los Bee Gees”.

Sí realizaron algunos conciertos benéficos y especiales de televisión. Y salieron varios recopilatorios como Number Ones en 2004, Love songs en 2005, The ultimate Bee Gees en 2009 o Mythology en 2010. Pero después de This is where I came in, publicado en Abril de 2001, no hubo ningún otro álbum de estudio del grupo. Ese fue el último.

En Abril de 2012, Robin entró en coma y su familia anunciaba "le quedan pocos días de vida". El 20 de Mayo falleció en Londres, a los 62 años, después de una larga lucha con un cáncer de colon e hígado. Barry entendió entonces su ansia por resucitar a los Bee Gees: “Creo que debería saber entonces que estaba enfermo, al menos un par de años antes de que su enfermedad se agravara. Y creo, espiritualmente, que no quería convertirse en un inválido… entendí por qué estaba tan ansioso, por qué quería seguir. Lo entendí entonces”, declaraba en The Irish Times.

Barry, atormentado y arrepentido

Barry, único superviviente de la banda, vive atormentado por la muerte de sus hermanos. Se pregunta por qué Robin no le contó que estaba enfermo, y le angustia que su relación no fuera buena cuando falleció. Ocurrió lo mismo con Maurice. Cuando murió, no se hablaban. Recuerda también a Andy, el hermano pequeño, fallecido en 1998, cinco días después de su 30º cumpleaños. En su última conversación había sido severo, esperaba sacudirle emocionalmente y sacarle de sus adicciones, pero pocos días después, estaba muerto.

En 2012, poco después de la muerte de Robin, Barry habló abiertamente sobre lo arrepentido que se sentía. Lo hizo en el programa de la televisión australiana Sunday Night: “Mi mayor remordimiento es que cada hermano que he perdido fue en un momento en el que no nos llevábamos bien. Y tengo que vivir con eso, y emplearé el resto de mi vida a reflexionar al respecto. Soy el último que sigue vivo. Nunca podré entenderlo, porque soy el mayor”.

La primera ruptura en 1969

Esas desavenencias entre los hermanos venían de lejos y ya habían provocado una primera ruptura del grupo en 1969. La lucha de ‘egos’, había generado tal tensión entre Robin y Barry, que provocó la marcha del primero y llevó a anunciar el fin de los Bee Gees.

La culpa fue de la fama. Apenas llegó, empezaron los problemas. Al menos, entre Barry y Robin: ninguno de los hermanos tenía un papel definido claramente en la banda, y terminaron discutiendo sobre quién era el ‘frontman’. “Los años anteriores a la fama, fueron los mejores de nuestras vidas”, dice Barry. “No había competición; no importaba quién cantara qué. Cuando logramos nuestro primer nº 1, Massachusetts, Robin hizo la voz principal… y él nunca sintió que ningún otro pudiera ser la voz principal después de eso”.

“La fama de los Bee Gees era tan inmensa y llegó tan rápidamente que nadie la pudo afrontar. “Existe la fama y la ultrafama, y esa te puede destrozar. Pierdes la perspectiva; estás en el ojo del huracán, y no sabes que estás ahí. Y nosotros éramos unos chavales, no lo olvides”, comentaba Gibb en The Irish Times.

Esa primera separación de los Bees Gees, duró poco. Lo mejor estaba por llegar. A finales de los setenta se convirtieron la banda más famosa de la música disco del planeta, gracias a Fiebre del Sábado Noche: 45 millones de copias y dominio total de las listas. La de 2003, lamentablemente, sí fue la definitiva.

A finales de 2020, se estrenaba el documental que repasaba la figura de los Bee Gees, un grupo imprescindible para comprender la música disco y la década de los setenta. Bajo el tíulo ¿Cómo se puede reparar un corazón roto? (How Can You Can You Repare a Broken Heart?), este trabajo de HBO Max dirigido por el cineasta Frank Marshall, rescata muchos vídeos inéditos de la banda, especialmente momentos y declaraciones nunca vistas.


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